1.Una delgada y desgastada cuerda ,
apenas visible ,
nos ata tan intensamente como el confín marítimo con el sol.
Me encuentro desnudo ante el litoral levantino,
tu mar, nuestro mediterráneo ,
sentado sobre el peñasco que aún parece conservar el rastro de nuestros descubiertos pies ;
blancos los tuyos, atezados los míos .
Percibo la agitación de nuestras ánimas sobre la piedra, que,
tiritando se elevaron a una superficie aurífera por un momento,
para lograr fundirse.
Con melancolía acaricio la ruda superficie que aún no se ha aderezado con el paso del tiempo en su eterna conversación marina,y ,al igual que yo, lamenta la oquedad, por no ser su malecón en días de luna de plata .
Afónica armonía,
y quedo el Levante acunando los sentimientos en una canción cadenciosa que logra besar los hilos del viento
en el circo de la penumbra.
2.
apenas visible ,
nos ata tan intensamente como el confín marítimo con el sol.
Me encuentro desnudo ante el litoral levantino,
tu mar, nuestro mediterráneo ,
sentado sobre el peñasco que aún parece conservar el rastro de nuestros descubiertos pies ;
blancos los tuyos, atezados los míos .
Percibo la agitación de nuestras ánimas sobre la piedra, que,
tiritando se elevaron a una superficie aurífera por un momento,
para lograr fundirse.
Con melancolía acaricio la ruda superficie que aún no se ha aderezado con el paso del tiempo en su eterna conversación marina,y ,al igual que yo, lamenta la oquedad, por no ser su malecón en días de luna de plata .
Afónica armonía,
y quedo el Levante acunando los sentimientos en una canción cadenciosa que logra besar los hilos del viento
en el circo de la penumbra.
2.
Varado,
en el ocaso del verano ya débil, siento como si hubiese olvidado la senda que conduce a mi exclusivo y privado interior ,y,
ahí estoy, estancado, presenciando el mar,ese mar decrépito y fresco que baña con lentitud mis pies.
El limite se asemeja a una pintura sorollana,su tonalidad tiene un soplo de fantasía, parejo a mi discurrir salado.
Observo el bamboleo de las olas , y esparzo la miopía a lo largo y ancho del borde espumoso
Poco a poco recalo en la efervescencia del agua, rastreando algo que olvide en el pasado por no estimarlo importante.
Meto las manos en los bolsillos del pantalón , y en el agua mis pies juegan,sin celeridad alguna...
ahí estoy, estancado, presenciando el mar,ese mar decrépito y fresco que baña con lentitud mis pies.
El limite se asemeja a una pintura sorollana,su tonalidad tiene un soplo de fantasía, parejo a mi discurrir salado.
Observo el bamboleo de las olas , y esparzo la miopía a lo largo y ancho del borde espumoso
Poco a poco recalo en la efervescencia del agua, rastreando algo que olvide en el pasado por no estimarlo importante.
Meto las manos en los bolsillos del pantalón , y en el agua mis pies juegan,sin celeridad alguna...
M.C

1 comentarios:
Deliciosamente bello es el disponer de agradables recuerdos veraniegos para prolongar la dicha un poquito más.
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